¿Qué es la somatomedina (IGF-I)?
La somatomedina es también conocida como Factor de Crecimiento Similar a la Insulina tipo I (IGF-I, por sus siglas en inglés). Es una hormona que, junto con la hormona de crecimiento (GH), permite el desarrollo y crecimiento normal de tejidos y huesos, así como en la regulación del metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas en el cuerpo humano.
El IGF-1 se produce en el hígado, músculo esquelético y otros tejidos en respuesta al estímulo de la hormona de crecimiento. Se trata de una proteína mediadora de los efectos de la hormona de crecimiento, que estimula el crecimiento de huesos y tejidos y promueve la producción de la masa muscular. Además, tiene otras funciones no relacionadas con el crecimiento, como el metabolismo de la glucosa y de los lípidos, por lo que es una hormona implicada en el síndrome metabólico.
¿Para qué es solicitado?
Como la hormona de crecimiento se libera de la hipófisis de forma pulsátil (de forma variable) las 24 horas del día, es difícil de interpretar a partir de un resultado aislado obtenido a partir de una única muestra de sangre. Por el contrario, el valor de IGF-1 refleja el exceso o déficit de hormona de crecimiento, con la ventaja de que su síntesis es estable a lo largo del día y, por lo tanto, constituye un indicador muy útil de las concentraciones medias de esta hormona.
Además, se utiliza en el diagnóstico y seguimiento de trastornos del crecimiento, como la deficiencia de hormona de crecimiento, el síndrome de Turner, el síndrome de Prader-Willi y el retraso del crecimiento idiopático.
Las concentraciones de la hormona de crecimiento y de IGF-1 normalmente es baja en la infancia y aumenta progresivamente hasta alcanzar un pico en la pubertad, experimentando un descenso posterior durante la edad adulta. Un déficit de GH e IGF-1 puede ser debido a:
¿Qué significan los resultados?